Tener una barba tupida y reluciente sigue siendo una de las mayores preocupaciones de los hombres de este siglo. En 2019 continúa siendo tendencia este rasgo de personalidad, que logra aportar sensualidad y carácter a aquellos que lo posean.


Los que no han conseguido hacerla crecer de forma satisfactoria, y desean fervientemente entrar a ese grupo de privilegiados que con frecuencia tienen éxito con las chicas de hoy en día, recurren a los métodos más recomendados para lograr sus objetivos. Muchas veces tanto si funcionan, como si no.


Aun cuando lo natural está muy de moda, y es innegable que los productos de este origen tienen excelentes efectos sobre nuestra salud, se debe ser muy cuidadoso a la hora de elegir. Sobre todo, esta decisión debe basarse en los objetivos que se pretenden alcanzar con el uso de esta o aquella mercancía.


El aceite de bergamota, por ejemplo, compite en el mercado de la popularidad como abanderado de lo natural, para ayudar a la estimulación y crecimiento del cabello y la barba. Pero ¿en realidad funciona?


El uso de aceites esenciales es muy notorio y efectivo en varias áreas de la cosmética, sobre todo en perfumería. Sus usos están enfocados más bien en la hidratación y elasticidad de la piel, aportando en su uso aromas generalmente agradables que son agregados a productos de diversas características. Con base en las cualidades antisépticas de la bergamota, el uso de su aceite esencial es recomendado para mantener alejados gérmenes, para la cicatrización de heridas leves no supurantes, y como repelente de insectos.


Entre los sitios que lo recomiendan se menciona sobre todo su aroma cítrico y dulce, sus cualidades antibacterianas y analgésicas, y los beneficios de adicionarlo a baños y té. También se aclara que puede traer efectos secundarios indeseables, como quemaduras leves o extremas si la piel es expuesta al sol directamente después de haber aplicado esta elaboración, sin haber diluido antes en agua para rebajar su pureza. Por eso se advierte que su uso debe ser en concentraciones menores, usando productos que contengan solo una parte de la concentración de este aceite. Eso sin contar que siempre se corre el riesgo de una reacción adversa en la piel, si esta no lo asimila de manera correcta.


Debemos tener en cuenta que el uso de los aceites esenciales no siempre es recomendable, al menos no funciona de la misma manera en todos los cutis. Por ejemplo en las pieles grasas, mixtas o con acné, los efectos del uso de aceites (el de bergamota o cualquiera de las esencias naturales con base aceitosa) pueden ser contraproducentes, en vez de ayudar en la estimulación del crecimiento. Puesto que se basan esencialmente en grasas, la aplicación de agentes óleos en este tipo de pieles puede causar un empeoramiento del acné, irritación o reacciones adversas, puesto que ayudarían a aumentar el nivel graso del cutis.


Entre las propiedades del aceite de bergamota sí podemos encontrar la de cicatrizante y desinfectante; también ayuda a controlar y estabilizar el metabolismo. Se ha recomendado el consumo de esta fruta de manera oral y, como mercancía de origen natural, ha conseguido mucho éxito. Incluso, de manera sorprendentemente efectiva, se usa como antidepresivo y estimulante. En aromaterapia es conocido su uso con este fin, además de ser agregado al té negro para favorecer la cura de problemas del sistema digestivo como cólicos, parásitos intestinales o digestión difícil.


Ahora bien, para tener una espesa y glamourosa barba no necesariamente se resolverán todos tus problemas con artículos naturales. Si el objetivo que persigues es ayudar a crecer el ansiado vello facial, este aceite no es la opción que buscas. No se sabe a ciencia cierta de dónde surge la creencia de que este funciona para el incremento del vello, pues en realidad no existe evidencia científica de que entre sus propiedades se cuenten la de estimulación del crecimiento. Parece ser más bien un mito, que ayuda al consumo de productos naturales como alternativa viable para todas las situaciones.


Por otro lado, existen opciones con respaldo científico de su efectividad, que harán que tu barba aparezca, al principio tímidamente, eso sí, pero de manera inevitable. Es importante tener en cuenta que el uso de cualquier tratamiento conlleva, ante todo, tenacidad y paciencia para ver los resultados que queremos. Sobre todo si se trata de hacer aparecer cabello donde no existe o es escaso.


No se puede esperar que, de la noche a la mañana, un producto milagroso haga aparecer la barba que no tenías el día anterior.


Entre los artículos cuyos activos funcionan positivamente para la estimulación del crecimiento del cabello, de los cuales existen amplios fundamentos científicos que demuestran su validez, podemos encontrar el minoxidil y el alfatradiol. Ambos son moléculas usadas en el tratamiento de la alopecia androgénica y se pueden encontrar a precios asequibles en el mercado.

El minoxidil es un vasodilatador, que se usaba en principio solo para tratar casos graves de presión sanguínea, pero que hoy ha demostrado su fortaleza como agente de crecimiento de cabello. Es de aplicación tópica y se considera el tratamiento más eficaz que existe en la actualidad para el tratamiento de alopecia androgénica y para frenar la caída del cabello.


El alfatradiol es usado también de manera tópica, igualmente efectivo para el tratamiento de pérdida del cabello y calvicie. Se trata de una molécula supresora en las glándulas sebáceas, que acelera la actividad de multiplicación del vello.


Con todo lo expuesto, si lo que quieres es ostentar una barba de vikingo que te haga sentir satisfecho, las anteriores son alternativas seguras y con probada efectividad para lograrlo. El aceite de bergamota, con su delicioso aroma dulce, solo será útil para mantener el vello facial lustroso e irresistiblemente perfumado.